Because change happens

Parece ser que me he desmadrado con las variedades y el mondofriki. Parece ser también que hay gente que echaba de menos la poesía en este blog. Petición concedida.


Esta vida no está hecha sólo
de viejas casas con soportal.
Quinto izquierda.
Una frase soez en el tercero.
No hay ascensor.
No suele haberlo cuando el camino es duro.
Una pregunta cuelga de entre las macetas del cuarto.
No hay quinto derecha.

Nunca te gustó la leche
y el azúcar al café apenas alcanza
para quitarme la mueca de la cara.
Los espejos han perdido el azogue
de aquellos años universitarios.
Dos libros a medias sobre la cómoda.
Una caja vacía de condones.
Una última mirada al calendario.

El eterno ritual de hacernos daño.
Después volver a ser sólo dos amigos.
Llaman a nuestras vidas los matrimonios,
los hijos, los trabajos.
Una falda marrón, una chaqueta gris.
Tacones cercanos y mis zapatos fluchos de diario.
Los espejos han perdido el azogue
de aquellos años universitarios.



Quizá demasiado largo...

4 comentarios:

Danelí dijo...

Quizá, demasiado cierto.
A mí me da miedo que pase eso
me quedan dos años de universidad
y no quiero hacerme cómplice de este sistema que nos ordena.

Gracias por concedernos la oportunidad de leerte en verso, escuchando una verdad como ésta.

Un abrazo

Galadriel dijo...

Como siempre verdades sin un ápice de victimismo. Las cosas como son. Perfecto, como siempre.

Anónimo dijo...

mira a ver a quien estás leyendo ultimamente porque te está influyendo mucho. algunos versos suenas clónicos

Christian Supiot dijo...

Anónimo, me encantaría que especificaras y/o pormenorizaras.

Un saludo.

Corrección

Es voluntad de este blog no contribuir a la decadencia del idioma, así que si alguno de los asistentes encuentra una falta de ortografía o incorrección en los textos, por favor que hable ahora y no calle para siempre. Llámenme la atención en las correspondientes entradas.

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