El Testigo, J.L. Borges

Una de las preguntas más frecuentes que suelen hacerme es: ¿Para qué sirve estudiar historia? Siempre tengo que explicar que no se trata tanto de memorizar historia política. Eso ya está en los libros y está bastante claro que César conquistó la Galia, Napoleón murió en Santa Elena y que Alemania invadió Polonia desencadenando la Segunda Guerra Mundial. Pero estudiar historia es mucho más:


El testigo

En un establo que está casi a la sombra de la nueva iglesia de piedra, un hombre de ojos grises y barba gris, tendido entre el olor de los animales, humildemente busca la muerte como quien busca el sueño. El día, fiel a vastas leyes secretas, va desplazando y confundiendo las sombras en el pobre recinto; afuera están las tierras aradas y un zanjón cegado por las hojas muertas y algún rastro de lobo en el barro negro donde empiezan los bosques. El hombre duerme y sueña, olvidado. El toque de oración lo despierta. En los reinos de Inglaterra el son de campanas ya es uno de los hábitos de la tarde, pero el hombre, de niño, ha visto la cara de Woden, el horror divino y la exultación, el torpe ídolo de madera recargado de monedas romanas y de vestiduras pesadas, el sacrificio de caballos, perros y prisioneros. Antes del alba morirá y con él morirán, y no volverán, las últimas imágenes inmediatas de los ritos paganos; el mundo será un poco más pobre cuando este sajón haya muerto. [...]


Estudio historia para que un día, los restos de este sajón (sus huellas, las herramientas que utilizaba, la fíbula con la que fue enterrado y los restos de su cuadra) nos susurren al menos una mínima parte de aquellas últimas imágenes y el mundo, por un momento, sea un poco menos pobre.

2 comentarios:

Milady dijo...

Y no hay nada que se pueda igualar a la sensación que se siente cuando descubres tu primera pieza de cerámica o la primera moneda, después de siglos y siglos de que vieran por última vez la luz. Creo que has explicado perfectamente porque somos historiadores. Para que aquellos que no tuvieron voz en su día, la puedan tener ahora. Besitos.

Mar Calíope dijo...

Es decir, que estudias historia por amor al arte...:)


Mar

Corrección

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